Es frecuente que los niños se sientan cansados por las mañanas, lo que provoca que los padres siempre vayan con prisas y que se escuchen frases como “¡Acaba ya el desayuno que no llegamos!”, “¡es que estás dormido!”, “¡date prisa!”…
Si esta es la dinámica en tu familia, queremos dejar claro que tienes un problema: o bien tú te despiertas demasiado tarde o bien tus hijos han dormido mal.
- Si el problema se refiere a tu despertador, ya sabes que la solución pasa por levantarse un poco antes. Las prisas no son buenas, y comenzar siempre corriendo angustia a toda la familia, se producen conflictos e incluso accidentes.
- Pero a veces los adultos vamos tranquilos, nos hemos organizado bien, y los niños sin embargo no avanzan, como si tuvieran piedras en los zapatos. Es probable que exista un problema relacionado con el sueño. Este problema será de 2 tipos: o bien se acuestan muy tarde, o bien no están descansando lo suficiente.
- Los menores de edad han de descansar las horas suficientes para rendir al día siguiente. Si la hora de levantarse son las 7 de la mañana, por ejemplo, deberán acostarse con tiempo suficiente para poder descansar:
- 21:00 o antes para los alumnos menores de 8 años
- 21:30 los menores de 12 años
- 22 horas los escolares de ESO
- 23 horas para los bachilleres.
- Por otro lado, es probable que los menores tengan horarios adecuados, pero por diversos motivos, duerman mal: pesadillas o terrores nocturnos, problemas relacionados con la respiración, nervios y un largo etc.
- Los menores de edad han de descansar las horas suficientes para rendir al día siguiente. Si la hora de levantarse son las 7 de la mañana, por ejemplo, deberán acostarse con tiempo suficiente para poder descansar: